lunes, 18 de junio de 2007

Las Mypes de Quiché

Gricelda nos programó 4 visitas a diferentes participantes en el programa del Tecnomype. Primero visitamos a doña Feliciana López, ella trabaja en la parte administrativa del Taller Industrial León, un negocio familiar dedicado a la fabricación y venta de artículos de metalurgia: forja de portones, rejas, venta de mallas metálicas, etc.

La empresa fue fundada por su esposo, Carlos Ajanel De León hace unos 10-12 años mediante una sociedad con sus hermanos. Doña Feliciana trabajó en la radio y es maestra y trabajó para el magisterios 4 años. Hace 2 años la empresa abrió un punto de venta en Quiché y, desde entonces, Feliciana dejó sus labores de maestra y se dedicó a atenderlo.

La empresa es bastante pujante y ha logrado un crecimiento constante desde su apertura. Una de sus características es la producción de puertas metálicas con acabados similares a los de las puertas de madera. Su taller siempre ha sido líder en Quiché en cuanto a calidad e innovación en los diseños.

Utilizan varios materiales promocionales (tarjetas de presentación, volantes y banners) que son diseñados en Ciudad Guatemala por la hermana de don Carlos, ya que ellos no saben utilizar una computadora. Ellos llevan su contabilidad de entradas y salidas para dársela al contador que se encarga de presentarles las declaraciones. No tienen control de inventarios, tampoco tienen bien identificadas las períodos de altas y bajas del año.

Doña Feliciana se encarga de tomar pedidos, dar precios, llevar la contabilidad y hacer proformas. Todo lo aprendió en la práctica y quiere mejorarlo con el curso del Tecnomype. Según don Carlos, a doña Feliciana le ha costado adaptarse a la dinámica de un negocio propio.

Nos dio la impresión de que doña Feliciana va al curso de Tecnomype no porque sea algo que a ella le interesa, más bien al esposo.

Luego nos dirigimos hacia Multifiestas Karen, una tienda de artículos para fiestas propiedad de doña Rosario Lainez, quien asiste al curso Tecnomype del proyecto Lanz@. Ella trabaja sola en su tienda y vende implementos para fiestas y también fabrica adornos y decoraciones. Además, alquila implementos como manteles y sillas.

Los artículos o insumos que ella vende los adquiere de dos maneras: una es por proveedores que la visitan y le dejan los materiales en la tienda, y la otra es que ella periódicamente viaja a Ciudad Guatemala a comprarlos en diferentes tiendas mayoristas.

La mayoría de sus clientes son mujeres pero también la visitan muchos hombres (parece que al preguntárselo fue la primera vez que reflexionó en ello). Todos sus proveedores los conoce gracias a la dueña anterior de la tienda, para quien ella trabajó y la que luego le vendió la tienda.

Los diseños de las cosas que ella hace para las fiestas los toma de los que hacen en la capital. Ella visita los lugares y compra muestras y analiza cómo los hacen y luego los replica y los vende en Santa Cruz.

Ella lleva dos cuadernos de contabilidad: compras y ventas. Se los da luego al contador. Piensa que su mejor época del año es en julio y agosto cuando hay fiestas en el pueblo. Sobre la competencia, dice que hay otras tiendas similares, pero que la gente prefiere visitarla por precios y porque ella tiene un mejor trato con los clientes.

Los materiales gráficos que usa (facturas y recibos de alquileres) se los confeccionó el contador como un favor. Ella piensa que el curso la puede ayudar a mejorar sus capacidades administrativas y le encantaría poder tener a alguien empleado en el futuro.

La siguiente microempresaria que visitamos fue Brenda Méndez. Ella posee junto a su esposo una tienda -Boutique Betsy- en la que venden ropa de caballero, dama y niños (es la que se les vende más), además de perfumería. El negocio está establecido desde hace 16 años y fue iniciado por su esposo.

En la actualidad ambos combinan la tienda con otros trabajos. Doña Brenda es maestra y trabaja en las mañanas en la escuela. Su marido trabaja en la radio y lo hace durante las tardes; así que cada uno está en la tienda en el horario alterno a su otra labor.

Los artículos de su tienda son surtidos por los vendedores de ruta de las grandes distribuidoras de Guatemala. Muy de vez en cuando van a Ciudad Guatemala a traer mercadería a ferias de ofertas o en algunas maquilas.

Ellos tienen bien identificadas las épocas del año y han experimentado una baja importante en las ventas debido al crecimiento de la competencia. No obstante, mantienen una clientela fija debido a la calidad de sus productos (venden mucha ropa "de marca").

En cuanto a los aspectos de contabilidad, el esposo lleva una carpeta con datos de los gastos y las entradas. Llevan un facturero que luego dan al contador. No llevan inventario, tampoco tienen una base de datos de clientes.

Prácticamente nunca han hecho nada para publicitar su empresa, solamente una vez para navidad confeccionaron tarjetas del tipo de... para... con el nombre de la tienda y la dirección.

Doña Brenda asiste al curso con el fin de aprender algo de administración (dice no saber nada) y de computación. Además está pensando en montarse una cafetería.

Finalmente, nos encontramos Florinda Candelaria León antes de que iniciara el curso de Tecnomype, por lo que no pudimos conocer personalmente su micro-empresa. Ella es propietaria desde hace dos años de una tienda, una venta de artículos diarios de primera necesidad... es decir, en buen tico, una pulpería. Su negocio es surtido por camiones repartidores y también ella va periódicamente a depósitos con precio al por mayor que hay en Santa Cruz.

Ella compra las cantidades a puro ojo o por recomendación de los agentes ruteros (ellos llevan su propio inventario de cada tienda). Ella suele guardar los recibos de las compras y también lleva un cuaderno donde apunta lo que la gente le debe, no da un crédito mayor a 25 Q. Reconoce que su cuaderno de ventas es un tanto desordenado y que del todo no tiene cuaderno de inventarios. Los precios a los que vende son usualmente los sugeridos por el proveedor.

La mayoría de sus clientes son los vecinos del barrio donde se ubica. Su competencia es otra pulpería ubicada como a una cuadra, pero ella tiene ventaja porque atiende mejor a la gente.

En la pulpería la ayudan su mamá y a veces su esposo. Florinda se encarga de las decisiones, de vender y de las compras, la mamá solo vende y su esposo tiene luz verde para hacer compras también, además de vender. A ella le gustaría tener una tienda más grande, más surtida y más ordenada.

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