lunes, 18 de junio de 2007

Olancho...

El laboratorio del Tecnomype en RDS (Olancho) quedó muy lindo y ventilado, tienen un montón de computadoras.

El único problema que siguen enfrentando es la electricidad que falla en las horas de mayor uso (medio día) y el ancho de banda tampoco da para todas las computadoras, así que la conexión es muuuuy lenta.

El día Viernes fuimos a visitar a tres de los microempresarios de asistirán a la capacitación del Tecnomype. Antes viajamos en el cajón de un carro para ir a almorzar a un lugar lindísimo en el "Naranjal".

Después de almorzar, caminamos cerca de kilómetro y medio hasta llegar a las casas de las mypes que entrevistaríamos.

El camino fue toda una experiencia estaba rodeado de potreros, chanchitos que paseaban a la orilla de las cercas, caballos que caminaban con sus potrancos en la calle.

Pudimos recordar las fincas de los abuelos, la cuadra, el susto por las vacas, y fue muy relajante la experiencia, dejar atrás por un momentos los buses, los carros, motos, los asaltos, los semáforos, el smoke, y el congestionamiento vial. Lo más emocionante fue ver de cerca dos toros transitando por la calle.








El Viernes visitamos a tres de las microempresarias que participarán en el Tecnomype:

  • Hisela Orestila Molina, dedicada a la Satrería.
  • Glenda Mireya Barahora, dedicada a la venta de artículos de Avón.
  • Luis, Gevawaer, dedicado a la fábrica de muebles en madera.

Las fotos las pueden ver en: http://picasaweb.google.fr/proyecto.lanza/MYPESOlanchoHonduras

El sábado vimos un participante más del tecnomype, el joven Willy Molina. Este día también entrevistamos a tres de las cuatro facilitadoras que impartirán el Tecnomype, el objetivo era era que nos contaran cuales creían eran las problemáticas de las mypes y cual creían ellas que era su función en el Tecnomype.

Después de las entrevistas visitamos Catacamas para almorzar todas juntas, tres de las facilitadoras, Denia Vargas, Jose y yo. Luego fuimos a visitar la tienda de ropa de vestir de Tannia Mendoza -quien estuvo en la capacitación de TICS- que estaba a unas cuadras del restaurante.

Creemos que nuestra visita a Olancho de distinguió por la hospitalidad y los chineos, nos llevaron de un lado a otro, nos invitaron a tomar café, nos llevaron personalmente donde cada Mype, y a Jose hasta le organizaron una fiesta….

Olancho es un lugar muy simpático, bastante rural, la mayoría de la gente tiene un patio, hay árboles grandes, la gente aún se saluda en la calle y se conoce de nombre, y en general no parecen asustadas como sucede en Tegucigalpa.

Aún no hay Macdolads, ni Burger king, ni ninguna cadena de comida rápida. Están muy orgullosos de ser olanchenses y siempre sacan a relucir sus virtudes: de carácter fuerte, arriesgados y hospitalarios, y defienden la frase “Olancho es ancho para entrar y angosto para salir”.

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